PINTAR PAREDES CON PISTOLA DE COMPRESOR DE AIRE – CONAUTO
  • 27 noviembre, 2017
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PINTAR PAREDES CON PISTOLA DE COMPRESOR DE AIRE

Cómo pintar con un compresor de aire

Usar un compresor de aire Campbell para pintar te ahorrara dinero y tiempo mientras que eludes la contaminación de los propulsores de aerosoles. Para pintar con soplete de compresor de aire, sigue estas instrucciones:

1. PASOS PRELIMINARES

Selecciona la pintura y el diluyente.

Los acabados a base de aceites son mas fáciles de usar con un soplete de compresor, pero los acrílicos y las pinturas de látex también se pueden usar. Si agregas un diluyente adecuado la pintura más viscosa correrá libremente a través del tubo del sifón, la válvula dosificadora, y la boquilla.

Prepara el área donde pintarás.

Coloca un paño o plástico protector, maderas viejas u otro material en el piso, o sobre los muebles. Para trabajos “fijos”, necesitarás proteger las superficies adyacentes y asegurarte que tengas ventilación adecuada.

Protege las superficies de la pintura que se “sobrepase” con cinta de mascarar o de pintor y papel de pintor o periódicos; si haces el trabajo al aire libre y con viento, las partículas pueden volar más lejos de lo que esperas.

Apoya la pintura y el diluyente en una superficie adecuada de modo que las salpicaduras no dañen nada.

Colócate una mascarilla o una máscara antigás, antiparras de seguridad y guantes.

Esto te mantendrá limpio y te protegerá de las partículas y los gases peligrosos.

Prepara la superficie a pintar.

Pule, cepilla, o lija el óxido y la corrosión del metal, remueve el aceite, el polvo, la suciedad, y asegúrate que esté seca. Lava la superficie: para pinturas a base de aceite, usa aguarrás; para látex o pinturas acrílicas, usa agua y jabón. Enjuaga a fondo.

2. PREPARA EL COMPRESOR

Enciende el compresor.

Vas a usar algo de aire para la capa de imprimación y para probar el soplete, así que déjalo levantar presión mientras te preparas para pintar. El compresor debería tener un regulador que te permita establecer la presión del soplete correctamente; de otro modo, tendrás fluctuaciones en el flujo de pintura ya que la presión levantará y decaerá mientras estés pintando.

Ajusta el regulador del compresor entre 12 y 25 LPP (libras por pulgada cuadrada).

La cantidad exacta variará dependiendo de tu soplete, así que  échale una ojeada al manual (o al mismo equipo) para saber los detalles.

Ajusta el acople de la manguera al soplete.

Asegúrate que esté bien ajustado; te recomendamos envolver la rosca con cinta Teflón para asegurarte de sellar los posibles escapes de aire. Esto no aplica si tu soplete está equipado con un acople rápido.

Echa una pequeña cantidad de diluyente en el recipiente de pintura.

(Es el recipiente unido a la parte inferior del pulverizador). Usa solo lo suficiente para sumergir el tubo del sifón en él.

Abre levemente la válvula  dosificadora.

Esta es usualmente la más baja de los dos tornillos sobre la manija (empuñadura de la pistola) del pulverizador.

Prepara el pulverizador.

Mete la boquilla en un balde que no sirva y aprieta el gatillo. Es probable que te lleve unos segundos hacer que el sistema de pulverizador se llene de líquido, así que al principio, solo saldrá aire de la boquilla.

Después de un momento, deberías obtener un flujo de diluyente. Si no sale líquido de la boquilla, puede que tengas que desarmar el pulverizador para examinar si hay sellos flojos u obstrucciones en el tubo del sifón.

3. PINTA

Mezcla suficiente pintura como para hacer tu trabajo.

Después de abrir la lata de pintura, mézclala cuidadosamente, luego pasa lo suficiente como para hacer todo el trabajo a otro envase limpio. Si la pintura estuvo guardada por un largo tiempo, sería bueno colarla a través de un filtro para pintura para quitar cualquier grumo de pintura endurecida que se pueda haber formado. Estos grumos pueden hacer que se tapen el tubo del sifón o la válvula dosificadora, haciendo que deje de funcionar el soplete.

Diluye la pintura con un diluyente apropiado.

La proporción exacta de pintura y diluyente dependerá del tipo de pintura, de boquilla, y de soplete, pero en general debería ser rebajada en un 15 a un 20 % para obtener un buen flujo. Observa cuan diluida se ve la pintura cuando usas una pintura en aerosol; esto te dará una idea de cuánto debes diluirla.

Llena el recipiente de pintura en unas 2/3 partes y colócalo sobre el soplete.

Si el recipiente del soplete se ajusta en la parte inferior del pulverizador con abrazaderas y ganchos o tornillos, asegúrate de ajustarlos bien; no querrás que el recipiente se caiga de repente mientras trabajas.

Sostén el pulverizador a unos 5-10 pulgadas de la superficie.

Practica mover el pulverizador de lado a lado, de arriba hacia abajo con movimientos amplios, paralelos a la superficie. Si nunca has usado este tipo de aplicador de pintura, practica sostenerlo y hacerlo oscilar por un rato para “sentir” el peso y el equilibrio.

Aprieta el gatillo para pulverizar la pintura.

Mantén el soplete en movimiento mientras el gatillo esté apretado para evitar goteos y chorreadas causadas por exceso de pintura.

Lo mejor es hacer una prueba en un trozo de madera o cartón en desuso antes de comenzar el trabajo principal, de este modo puedes ajustar la boquilla si es necesario, para obtener un patrón de pulverizado más fino.

Permite que la pintura seque, luego pasa otra capa si es necesario.

Con la mayoría de las pinturas, una buena capa, aún “húmeda” es suficiente, pero una segunda capa puede dar una terminación más duradera. Te recomendamos lijar entre capas si usas barnices, acabados de poliuretano, y otras pinturas brillantes para mejorar la adherencia.

CONAUTO C.A. distribuye compresores de aire Campbell Hausfeld, para mayor información visítanos en: http://bit.ly/2fLl1jt



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